Autor/es: Eduardo M. Vadell
Editorial: Prosa
Edición: 2015
Encuadernación: rústica
Páginas: 140
Idioma: español
ISBN: 9789877290622

El cuento- se sabe- es un género difícil, acaso el más delicado de la ficción literaria. Para abordarlo se requiere talento, oficio y una larga experiencia. Aún así muchas veces se naufraga en las aguas del fracaso. Muy pocos llegan a buen puerto.
Este libro de cuentos de Eduardo Vadell, “Cuentos breves para largas noche” nos llena de sorpresa. ¿Por qué hablamos de sorpresa? Porque sus cuentos son originales- no tanto sus temáticas como sus desarrollos y finales- y están bien escritos. Son atrapantes, a veces con mensajes subliminares y de finales imprevistos. Maneja, por momentos, con cierta maestría el cuento, su lenguaje es sencillo, directo, a veces luminoso. Su estilo, reiteramos, sorprende y posee la suficiente capacidad para contar sus historias.
Los cuentos más notables son: “La locura de la boca”, peculiar historia poco común propia de un sagaz observador del comportamiento humano; “Bromato de potasio”, de diálogo coloquial – el de un taxista con su pasajero- posee un entramado psicológico peculiar; “En el Museo” existe un refinado suspenso de ribete policial y algo fantástico, y a medida que se desarrolla el lector queda atrapado en medio de ella, conteniendo el aliento hasta el final: intriga, suspenso, misterio…se acerca mucho a un policial, con aire de narración minuciosa, brillante (se ve allí la mano del científico); que despierta en el lector, cada vez más, una curiosidad obsesiva por saber cómo termina. “El tiburón y la piedra”: misterio, intriga, suspenso: muy bueno. “La máquina de Oldemar” es fantástico, diríamos casi de ciencia-ficción, de remate inesperado. Luego están: “Los ojos de la bestia”, “El obituario”, “Néstor”, “La opción”, “El caso T. (…)”, “Las prisioneras del séptimo piso”, entre otros.
Eduardo Vadell logra con este su primer libro de cuentos despertar el vivo interés del lector y le da placer, el placer que brinda una obra de arte cuando es buena. Podrá haber altibajos pero, afirmamos que desde la primera página, la obra atrapa al lector-el sueño de todo escritor- y no le permite soltar el libro. Gran mérito de un autor que salta al ruedo de la literatura de Buenos Aires con la fuerza de su sorprendente pluma.

Cuentos breves para largas noches - Eduardo Vadell - Libro

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Autor/es: Eduardo M. Vadell
Editorial: Prosa
Edición: 2015
Encuadernación: rústica
Páginas: 140
Idioma: español
ISBN: 9789877290622

El cuento- se sabe- es un género difícil, acaso el más delicado de la ficción literaria. Para abordarlo se requiere talento, oficio y una larga experiencia. Aún así muchas veces se naufraga en las aguas del fracaso. Muy pocos llegan a buen puerto.
Este libro de cuentos de Eduardo Vadell, “Cuentos breves para largas noche” nos llena de sorpresa. ¿Por qué hablamos de sorpresa? Porque sus cuentos son originales- no tanto sus temáticas como sus desarrollos y finales- y están bien escritos. Son atrapantes, a veces con mensajes subliminares y de finales imprevistos. Maneja, por momentos, con cierta maestría el cuento, su lenguaje es sencillo, directo, a veces luminoso. Su estilo, reiteramos, sorprende y posee la suficiente capacidad para contar sus historias.
Los cuentos más notables son: “La locura de la boca”, peculiar historia poco común propia de un sagaz observador del comportamiento humano; “Bromato de potasio”, de diálogo coloquial – el de un taxista con su pasajero- posee un entramado psicológico peculiar; “En el Museo” existe un refinado suspenso de ribete policial y algo fantástico, y a medida que se desarrolla el lector queda atrapado en medio de ella, conteniendo el aliento hasta el final: intriga, suspenso, misterio…se acerca mucho a un policial, con aire de narración minuciosa, brillante (se ve allí la mano del científico); que despierta en el lector, cada vez más, una curiosidad obsesiva por saber cómo termina. “El tiburón y la piedra”: misterio, intriga, suspenso: muy bueno. “La máquina de Oldemar” es fantástico, diríamos casi de ciencia-ficción, de remate inesperado. Luego están: “Los ojos de la bestia”, “El obituario”, “Néstor”, “La opción”, “El caso T. (…)”, “Las prisioneras del séptimo piso”, entre otros.
Eduardo Vadell logra con este su primer libro de cuentos despertar el vivo interés del lector y le da placer, el placer que brinda una obra de arte cuando es buena. Podrá haber altibajos pero, afirmamos que desde la primera página, la obra atrapa al lector-el sueño de todo escritor- y no le permite soltar el libro. Gran mérito de un autor que salta al ruedo de la literatura de Buenos Aires con la fuerza de su sorprendente pluma.